sábado, 19 de enero de 2013

DATE UN CAPRICHO


              ¿POR QUÉ NO DARTE UN CAPRICHO?

A pesar de que desde el momento que nos levantamos por la mañana, sabemos que estamos en crisis, que no tienes un trabajo, y demás, ¿quién dijo que no nos está permitido darnos un capricho alguna vez?.
Vivimos en una socidedad en la que la mayor parte de las mujeres  no pueden permitirse el lujo de no trabajar como antiguamente. Las hay que sí pueden permitirselo. Aunque bajo mi punto de vista, para nada lo veo un privilegio. Ésto puede resultar muy placentero y divertido los primeros años y cuando tus hijos son pequeños. Pero muchas no saben que están cometiendo el error de su vida. Para mí una mujer privilegiada es la que lucha por su carrera profesional, la que intenta ser autosuficiente y la que mira por su posible futuro en el caso de que las cosas se pongan feas en su matrimonio. Dios no lo quiera que sea así. Pero desgraciadamente hay muchos casos de mujeres que en su día dejaron el trabajo para dedicarse a la casa y a veces es el propio marido el que lo pide. Pero, qué ocurre cuando llegan a  una edad madura y las cosas se ponen feas? Ya no se soportan, él encuentra a otra, por qué no? O ella encuentra a otro, por qué no? No nos equivoquemos y seamos realistas. Todo es muy bonito y maravilloso cuando dura. Pero la posibilidad de un divorcio o separación siempre existe por remota que sea. Y una mujer de hoy tiene que intentar pensar un poco más allá...Y nunca compararse con la madre del nene que va con tu hijo a clase y se permite no trabajar. No nos dejemos influenciar por eso por favor. Puede que detrás exista una herencia millonaria, un marido que gane muchísimo dinero o simplemente son millonarios. Que no nos falte de nada no quiere decir que no nos podamos ver apuradas en un futuro. Muy pocos son los que tienen el futuro asegurado. Y aún así ellas deciden continuar con su carrera profesional.
Quien dice una carrera profesional importante , dice una mujer trabajadora humilde. Pero trabaja.
Todo ésto dejando de lado la cifra actual de paro que hay en España. Estamos hablando de la actitud de la mujer de familia.
Bien, además de sentirte realizada, el trabajar comporta muchas satisfacciones personales. Cuando te levantas te sientes comprometida a hacer una labor, una tarea, y eso es bueno en el ser humano. Sentir una obligación para ti misma. Además cotizas al estado para una futura prestación por jubilación. De otro modo NO!!!. Otro punto a favor, es que nunca nadie te puede reprochar qué haces con tu dinero. Obviamente si eres madre de una familia, ante todo te comprometes con la familia. Pero si decides por ejemplo tomar unas clases de francés, eres totalmente libre de hacerlo. Al igual que si decides hacerle un regalo a alguien personal...etc.
Todo ésto no quiere decir que si estás casada o en pareja, él te lo impida. Para nada me refiero a eso. Pero sí a tomar un poco de conciencia para ser más independiente en tu vida. Y tener ese pequeño espacio para ti.
El objetivo del post de hoy es para animaros a que os déis un capricho!
Soy consciente de que estamos atravesando una situación difícil económicamente. Pero no podemos pasar todo el día lamentándolo mientras te privas de absolutamente de todo. Y a la vez estás ocupandote de las tareas del hogar, de los niños, de que tu marido tenga la ropa limpia, de hacer la compra, de los papeles y demás cosas...
Ésto puede crearte un estrés emocional también. No sólo se crea cuando trabajas. Haciendo toda esta serie de tareas, creéme que trabajas más.
Por qué no te permites un capricho un día?
Puedes irte a la peluqería, a darte un masaje relajante, ir a comer o cenar con una amiga, comprarte algun trapito. No es necesario irnos a las marcas. Pero porque te des un capricho de vez en cuando no pasa nada. Aquí sólo estamos una vez. Y la vida está para vivirla, no para pensarla!
No por leer ésto mañana vayas a quemar la visa. Pero date un capricho como mujer. Es bueno, satisfactorio.
Deja de intentar complacer a los demás por un día. Y complácete ese día a ti misma. También te lo mereces. Al fin y al cabo tu vida la vives tú y nadie más.
Yo ayer me compré los zapatos que tanto tiempo llevaba en mente. Un salón negro alto con mucha plataforma y suela fucsia. Unos maravillosos que si lo hubiese pensado dos veces no hubiese comprado. Pero fui decidida a creer que también me merezco un capricho.
Bien, os dejo divagando a ver si os decidís a daros ese capricho que os haga sentir especial ese día.
Sólo disfrútalo!!! Como dirían en el anuncio que todos sabemos: Porque tú lo vales! ;-)

Y mientras te arreglas para salir, te animo a que escuches ésta canción.Transmite un buen mensaje.

2 comentarios:

  1. Hola, Susana. Enhorabuena por tu blog. Estoy de acuerdo contigo: en estos momentos de crisis, preocupaciones y falta de perspectiva, a veces es necesario permitirse un capricho que nos haga recordar que nosotras mismas somos la persona más importante de nuestras vidas y que debemos prestarnos atención. Bueno, yo hoy me he dado un pequeño capricho también: unas lonchitas de jamón Joselito al corte, ummmm!!. Un abrazo.

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  2. Muchas gracias Elena. Me alegra que te guste.
    Pues si, de vez en cuando hay que darse un capricho, por qué no?
    El jamoncito pinta bien...mmm

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