miércoles, 16 de enero de 2013

LE LLAMAN ANSIEDAD...

                        
                         APRENDER DE LA ANSIEDAD

Para las que saben o han pasado algún episodio de ansiedad en algún momento, imagino que no agrada a la vista leer la palabra ansiedad.
Bien, yo os puedo entender perfectamente. Pero con el tiempo te das cuenta de las cosas negativas o sensaciones desagradables que pasan en tu cuerpo y también aprendemos muchísimo.
La ansiedad tiene muchos grados, y cada persona la ha experimentado de una forma distinta. Y la misma persona la sufrirá de maneras diferentes. Pero ésto, lo que quiero transmitir es que no importa el tiempo que lleves lidiando con ella o el grado que tengas. El objetivo es transmitirte energía positiva. Más concretamente quiero decir que al principio uno no sabe bien lo que le está ocurriendo y por qué. Eso ya es una incertidumbre para ti. Luego el que los familiares se preocupen en exceso y se alarmen. Intentar que no se te note cuando estás en una reunión o con amigos. Porque la mayoría de personas no lo van a entender. Muchas veces no es justo juzgarles por ello porque no lo hacen con mala intención, y tampoco han tenido la oportunidad de aprender acerca de ello con un terapeuta. Por no decir que no saben ni lo que quiere decir ansiedad. Cuando alguna vez has padecido una pequeña crisis de pánico o de ansiedad, en ese momento piensas que vas a morir por lo menos. Sé que suena fuerte, pero los síntomas a veces son terribles. Aunque luego se pasan en unos segundos.
Pero cuando pasa el tiempo, y has estado leyendo acerca de ello ya que hay libros fenomenales, te das cuenta de que todo pasa con el tiempo. Y que cuando menos te das cuenta, ya no te entran esas crisis de pánico. El secreto está en poner la atención en otra cosa. Doy fe que es muy fácil decirlo pero muy difícil hacerlo. Pero se hace, cuándo? cuando menos lo esperes.
Muchas de vosotras os preguntaréis, ¿Cuándo se me va a pasar ésto?
No hay una fecha concreta. Qué prisa tienes? Deja al cuerpo fluir, actuar, y cada persona se lleva su tiempo. No porque te cueste más estás peor. Aunque a veces todavía sientas pequeñas sensaciones de agobio no quiere decir que no estés mejor. Si mirás hacia atrás, comprobarás por ti misma que ahora seguramente harás el doble de cosas que antes no podías...bien sea conducir, subir en ascensor, caminar por una travesía larga...
Una cosa curiosa que pasa muchas veces es la siguiente: En nuestro momento más amargo con la ansiedad no éramos ni siquiera capaces de caminar a la orilla de la playa. Pero con el tiempo te das cuenta de que lo estás haciendo y no eres consciente. Seguramente lo estás haciendo con otras personas.
Si algo conlleva la ansiedad es que sin querer y de manera involuntaria te apartas de tu vida todas aquellas personas que te han hecho sentirte mal cuando tenías una crisis o un ataque de pánico. Seguramente el pobre chico, hombre, chica o mujer, no tienen culpa, pero es muy importante saber reaccionar cuando alguien a nuestro lado se siente así. Es tan fácil como no tener ningún tipo de reacción. Tan fácil como decirle al oído, tranquila que no pasa nada, te pasará...O disimuladamente te acompaña fuera del lugar o dentro, sólo tranquilizarla es suficiente.Si te alarmas tú, alarmas a ella.
Nunca debemos de actuar de una manera brusca diciendo: pero qué te pasa? eso son tonterías, eres demasiado joven....bla bla bla....Todo eso es parte de la ignorancia.
Pero todo esto lo aprendemos con el tiempo.
Cuando os comentaba que sin querer te apartas a personas de tu vida, es porque el cuerpo de alguna manera te manda una señal en la que te pide un cambio.Te pide algo. Y no tienes que parar a pensar que es, vas actuando sobre la marcha.
Seguramente nos dejamos apartadas a personas realmente estupendas y maravillosas. Pero involuntariamente tu cuerpo te pide separarte de ellas. Es triste y duro para ellos o ellas pero la vida es así. Nos tenemos que rodear de las personas que nos hagan sentir bien, cómodas y agusto con la vida. No estamos para perder el tiempo con tonterías y menos aguantar que te juzguen cuando estás haciendo un enorme esfuerzo por superarlo. En ese momento tú eres la que importa!
Si al principio de intentar afrontar la ansiedad ves que no da resultado, no te frustres por ello. Lleva su curso y su tiempo. Si tres veces nos hemos sentido orgullosas de haber podido conducir o subir un ascensor, y otra de repente no podemos, no pasa absolutamente nada. No te machaques por ello, y sigue estando orgullosa de ti por lo que has logrado hasta ahora.La próxima lo intentas de nuevo.Y así las veces que te apetezca, nunca sin forzar. Para que exponernos a situaciones incómodas innecesariamente? Si ha sido poco, da las gracias por ese poco.
Por supuesto, muy muy importante ésta nota: si alguien te dice: pues para estar haciendo terapia sigues igual o peor....
PERDONA??? por supuesto no hagas ni caso a este tipo de comentarios. Totalmente oídos sordos. Esa persona seguramente necesita más que tú ir a una terapia. Solamente tú sabes cómo te encuentras y lo que vas logrando poquito a poquito. Nadie puede saber tus sensaciones. Tú eres la protagonista de tu vida.
Antes he mencionado la palabra terapeuta. Bien, aquí me gustaría hacer un poquito de hincapié. Muchas de vosotras, igual que yo, habréis leído artículos en revistas y demás que dice, dependiendo del grado acude a un especialista.
Tengo que decir que estoy orgullosísima de haber estado haciendo terapia para poder entender la ansiedad y lo que ello conlleva así como afrontarla. Pero de lo que más contenta estoy es de todo lo que he aprendido a nivel personal y emocional al estar en manos de un experto. Más que cómo una frustración el tener que ir a un terapeuta, yo lo vivía como un auténtico privilegio. Porque no te equivoques. El poder aprender de un maestro, un guía que te ayude a hubicarte es todo un privilegio. Yo me tomaba ese ratito como uno de mis mejores caprichos, era mi momento de evasión con el mundo exterior. Ya no por ansiedad, te vas dando cuenta que a parte de ansiedad las personas tenemos tanto que aprender todavía de tantas cosas de la vida... y poco a poco te vas dando cuenta de que no es necesario estar enfermo de algo para ir a un terapeuta. Sino más bien lo contrario, yo lo veo de personas inteligentes que se preocupan de aprender e intentar crecer más personalmente. Si lo consiguen o no, es otra cosa, pero por lo menos lo han intentado. Y eso bajo mi punto de vista tiene mucho mérito.
Yo he aprendido tanto.... que con la mano en el corazón animo a que acudáis cuando os veáis un poco agobiadas, ansiosas, inquietas, preocupadas, o simplemente debes tomar una decisión importante en tu vida y necesitas consultarlo.
En la mayoría de casos cuando lo recomiendo, la siguiente pregunta es: cuánto cuesta eso? es que no me viene bien el dinero. A pesar de la situación económica en la que estamos todos, sabemos que no están las cosas para tirar cohetes. Pero te has parado a pensar cuánto suma si te compras un par de camisetas en Zara, te tomas algo, comes por el camino, vas a la peluquería o compras revistas o un par de zapatos?. Pues eso lo hace una mujer de hoy en día en cualquier momento. Sinceramente, yo antes me privo de eso que de disfrutar durante una hora de terapia, o relajación.
Durante esa hora puedes aprender muchas cosas, y si no son muchas seguro que alguna frase te sirve para muchos años o situaciones incómodas. Ese par de camisetas o ese bolso o esos zapatos, seguramente no te los pondrás más de tres o 4 veces en tres meses...Y seguramente no me equivocaré de mucho. No os olvidéis de que yo también soy mujer, muy caprichosa y me gusta ir a la moda.
Pero si he aprendido algo en este tiempo es que cuando tengo que priorizar, la terapia es antes que un bolso...
Es tan sencillo como, la terapia aporta algo a mi vida, el bolso es algo material que no aporta nada a tu vida.
Por último deciros que no os desaniméis que no pasa absolutamente nada. Y que no hay mal que cien años dure, dicen...O por lo menos la canción de Shakira.
No quiero aburriros con más rollo por hoy, si os parece continuamos con este tema otro día...ok?
Espero haberos servido de ayuda aunque sea un poquito.
Cuando te sientas en un momento de agobio, piensa en una frase que me enseñó mi maestro: DÉJATE LLEVAR...

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