domingo, 27 de enero de 2013

MATERIALISTA INVOLUNTARIAMENTE


             ¿ EL SER HUMANO ES MATERIALISTA?

En otros posts hemos hablado y tratado de muchos temas diferentes y a la vez similares entre sí. Pero el de hoy es más serio, más delicado. Para algunas les puede resultar nostálgico. Incluso si sienten ganas de llorar, está bien, por qué no? Si realmente lees o sientes algo que te llega dentro y para ti es importante, no tiene nada de malo sacarlo fuera. Expresar las emociones siempre se dijo que fue saludable. Por lo general a nadie nos gusta que nos vean expresando nuestras emociones, sobretodo en los momentos más bajos. Ya que pertenece a tu más absoluta intimidad. Pero ellos quieren intentar ayudar y averiguar el por qué. Simplemente son unos minutos en los que tú cuerpo necesita un desahogo. Nada más, ni es una depresión, ni quieres hacer drama, ni lo pretendes, solamente expresar emociones. Últimamente parece que esté de moda el poner etiquetas de posibles trastornos porque una persona se sienta mal por alguna razón. Pero ni caso. Las mismas personas que intentan poner etiquetas creanme que están para terapia no, para tratamiento. No dejéis que os juzgue cualquiera.
Recordad el cuento del verdadero valor del anillo de Jorge Bucay.
Cuando hablo de si el ser humano es materialista, podemos enfocarlo de muchas formas distintas. Por lo general todos estamos rodeados de buenas familias, no nos falta de nada y podemos considerarnos privilegiados en muchísimas cosas. Cómo dije en un post anterior, deberíamos de dar gracias cada mañana que nos levantamos por estar aquí otro día más.
Pero la sociedad tiende a decantarse por lo material.
Alguna de vosotras alguna vez habréis tenido discusiones con familiares o amigos, y en mitad de la discusión te dicen: pero de qué te quejas si no te falta de nada!!!
Bien, ahí está el error. Primero habría que trabajar si éstas personas realmente saben lo que necesita la persona a la que está atacando. Y segundo la persona atacada hay que trabajarle ese pequeño bajón que tiene. Pues puede que sí que le falte algo, y algo que cuesta muy poco de dar y mucho de conseguir. Se llama cariño. Vivimos en una sociedad o en una cultura dónde las personas, las madres, o las familias piensan que con llevar a sus hijos bien vestidos, con los mejores coches, y no le falte económicamente de nada, están todas las necesidades cubiertas.
Pero esos niños o niñas crecen, y llega un día en que lo material ya les da igual. No quieren más marcas, no quieren más deportivos, no quieren más dinero. Quieren cariño.
Y como vivimos en una sociedad tan arisca, y no exteriorizamos, nunca tiendes a pedirlo. Porque uno siempre piensa que queda cursi o que se van a reír de ella.
Pero siendo realistas, muchas veces cuando no nos encontramos en nuestro mejor día, posiblemente, sólo con que nos prestaran unos minutos a escucharnos, animarnos y darnos una palmadita en la espalda, sería suficiente. Un regalo o ir de compras, no lo soluciona. Lo puede calmar momentáneamente, pero sigue estando la falta de cariño.
Hay que tratar este tema con mucha delicadeza, ya que los familiares se pueden sentir ofendidos si entienden que no te quieren. Para nada es ésto lo que se quiere transmitir. Estamos hablando del cariño que no se ve. Ellos no saben seguramente cómo hacerlo, o no son muy cariñosos genéticamente. Pero nunca es tarde para mostrarte cariñosa o cariñoso con tu familia. Es lo que más se quiere en el mundo. Y algún día nos separaremos, y por qué no disfrutarlo mientras estamos todos bien. Tanto trabajo cuesta dar un abrazo, un beso, o simplemente escuchar por si hay alguien que necesita que lo escuchen. Y lo entiendan.
Esto pasa en las mejores familias. Y como os he comentado anteriormente, nos quieren a morir, y darían la vida por nosotros, pero a veces el cariño es muy importante en el núcleo familiar. Sería una lástima que se rompiera por el descuido de éste. No deis lugar a ello.
En ocasiones estás deseosa de ver a alguien que está lejos de ti y aunque no lo sepa, lamentas mucho su ausencia. Sólo los que te rodean lo saben porque lo nombras en muchas conversaciones. Y cuando por fin vienen a verte, te encuentras con una actitud de total indiferencia, y ese sentimiento de decepción es tal que no se puede explicar con palabras. No se puede explicar porque esa persona seguramente también estaba deseosa de verte pero si le expresas ésta decepción pensará que es exagerada o fuera de lugar. Pero no sabe que ha sido mucho tiempo el que has estado esperándola y al no ser sabedor de eso, nunca entenderá como te sientes.
Tendrá tanto trabajo y tan pocos días libres que seguramente no dispondrá de siquiera un hueco para que comáis a solas o cenar y hablar de vuestras cosas.
Puede que éste texto resulte algo dramático. Pero la escritura nunca es planificada, es improvisada, inspirada.
Por eso cuando se comentaba lo del materialismo, éste puede ser uno de los casos. Los regalitos, están muy bien, pero y qué hay del cariño? Qué hay del encuentro? Que hay del compartir momentos y sensaciones? Qué hay de la ilusión que había al reencontrarse? Puede que ya no quede...
Esperemos que no, la ilusión nunca la perdáis. Se puede perder en algún momento de bajón, pero sólo en un momentito de nada. Luego hay que recuperarla inmediatamente. Que nadie haga que pierdas la ilusión.
Y si alguna vez sientes que no te valoran lo suficiente, no te preocupes, siempre llega alguien que aprecia tus cualidades, tu talento y tus virtudes.
El secreto, la paciencia...da sus frutos, tarde, pero los da.

Os dejo una canción para este ratito de reflexión...


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