jueves, 31 de enero de 2013

MOMENTOS DE ANSIEDAD


       LE SIGUEN LLAMANDO ANSIEDAD 

A pesar de que tu vida sea de lo más normal del mundo y sientas que es tranquila, puede que en momentos determindos sientas esa sensación de agobio, de estrés y ansiedad. Hay personas más propensas que otras. Algunas de ellas lo exteriorizan de otro modo, otras lo sienten pero no saben que es ansiedad. Y las que saben lo que es, no se debe a que están peor que nadie, simplemente tienen que pensar que tienen el privilegio de tener conocimientos acerca de ésto y saben diferenciar en qué momento te sientes así.
Todos conocemos nuestro cuerpo, y sabemos lo que nos pide en cada momento. Y también sabemos lo que nos pide cada día. Para los que trabajan una jornada completa, sé que pagarían por tener un ratito para relajarse y hacer todos los ejercicios de relajación. Pero como ya os comento en otros posts, al salir de trabajar es el momento perfecto. Pero para las que no estáis trabajando, tenéís el prvilegio una vez más, que puedes un día elegir levantarte más tarde porque has pasado una mala noche, pasarte el día en casa si no te encuentras bien o estás baja de ánimo. Te puedes enfocar a ordenar tus armarios, a leer, escribir...
Hay momentos en los que te tienes que enfrentar a alguna situación incómoda para ti, la cual genera un pequeño conflicto entre tu mente y tu bienestar, es decir, te genera ansiedad, miedo, fobia, llámale como quieras.
Esta situación puede ser ir al dentista, yo lo odio, una reunión bajo mucha presión, una visita al ginecólogo, reencontrarte con alguien tras mucho tiempo, una discusión, ir al médico, una analítica de sangre, miedo a las agujas,subir a un avión...Son situaciones cotidianas que a algunas de vosotras os puede producir cierto nivel de estrés, nervios, incomodidad, y ansiedad, porque sabes que van a ocurrir y tienes miedo, miedo a la reacción de tu cuerpo. Y tu cuerpo ya te está mandando señales de que le estás metiendo presión antes de hora.  Se refleja en dolores de tripa, contracturaas musculares, dolor cervical, mal humor, y tu cabeza no para de pensar en todo momento.
Bien, si vemos que es difícil combatir  ese miedo, siempre lo mejor es enfrentarte a él. De momento ya sabemos que lo vamos a hacer sino no estaríamos así de asustadas. Y por dentro sentimos el deseo de no estarlo. Pues eso también está en nuestra mano.
En ésta vida vas a enfrentarte a situaciones que triplican el nivel de dificultad a éstas pero como no les tienes fobia, no eres consciente. Entonces lo mejor es intentar cambiar y desviar nuestros pensamientos hacia otro lado para no torturarnos demasiado hasta ese día.
Sabes lo curioso de todo ésto? Que esas pequeñas cosas que nos dan miedo, duran apenas unos minutos o no llegan a una hora. Somos conscientes de que una vez terminan continuamos con nuestra vida normal. Y cuando salgas por la puerta, ya estarás pensando en qué vas a hacer o con quién has quedado, etc...
Por  qué no aplicarnos éste pensamiento antes y así sería mucho más fácil y no pasaríamos esos tragos angustiosos? Es difícil, ya lo sé. A pesar de que lo estoy escribiendo, soy totalmente consciente de ello, de que es muy difícil. Pero íntentalo.
Incluso mientras estás en mitad de esta situación, en lugar de tener la cara de pánico como si te fueran a matar, puedes cambiar ese pensamiento por algo agradable, cómo algo que te recuerde que te hizo sentirte bien, algo que en su día te hizo reír, algo divertido que vayas a hacer al día siguiente, así verás que se te pasa mucho más ameno. Sólo con cambiar el pensamiento, cambias tu actitud. Y ante pasar un rato angustioso a uno no tan desagradable, pues con cuál te quedas? La elección es tuya...
Seguro que muchas de vosotras os habréis sometido a cosas mucho peores y juraría que eran hasta voluntarias, como tatuajes, piercings,.... pero como casi todo en la vida está en los pensamientos que nos inculcamos y alimentamos en nuestra mente.
Si hoy es uno de esos días el cual te vas a someter a alguna de esas situaciones, aprovecha para hacer algo relajante. Arreglar la casa con música relajante, limpiarte la cara, aplicarte tus cremas, escribir, leer, hacer estiramientos, o simplemente nada. Pero aunque sea nada, que sea ese nada algo placentero para ti, para descansar tu mente y relajarla. Si tienes la opción claro. Para las que no podáis disponer de éste tiempo, con que os apliquéis lo que he mencionado más arriba de pensar en cosas agradables y divertidas durante ese momento, os servirá de mucho.
Espero que os haya servido de ayuda.
Como diría mi maestro, relájate, déjate llevar...


No hay comentarios:

Publicar un comentario