jueves, 17 de enero de 2013

TE APETECE PERDER EL MIEDO A VOLAR?


                VENCER EL MIEDO A VOLAR

No sabría decir cuántos, pero una gran parte de la población tiene miedo a volar, al avión, a todo lo que tiene que ver con aeropuertos. Es una de las fobias más fastidiosas con las que te puedes encontrar. No te limita a vivir pero te limita a hacer determinados viajes o visitar a familiares y amigos que pueden estar bastante lejos. Muchas veces nos frustramos por el mero hecho de saber que estamos limitados a coger un avión. La sensación viene a ser algo similar a; tengo una espinita todavía que no he superado y no sé si algún día podré...En el caso de que sea meramente por placer, por supuesto, no hay ningún tipo de obligación ni prisa en exponerte a situaciones incómodas.
Si por el contrario además de placer, necesitas visitar a alguien querido, ahí el tema es más delicado de lo que parece o por lo menos de lo que la gente piensa. Porque la sensación de frustración es tal que te puede llegar a deprimir. He puesto deprimir en el más extremo de los casos, que tampoco va la vida en ello. Pero sí es doloroso. Porque pueden llegar a ser personas muy queridas y allegadas a ti y por esta fobia pueden llegar a pasar años sin ir a visitarlos. Tan sólo los ves cuando ellos vienen a visitarte a ti. Ellos obviamente sabrán de tu fobia pero al no vivirlo en primera persona, quizás no entienden el sentimiento que resulta para ti el no poder hacerlo tan facilmente. Y en numerosas ocasiones desde la más buena voluntad e inconsciencia te comentan: Oye, cuándo vas a venir a verme? ó Todavía estoy esperando a que vengas a visitarme a tal ciudad que llevo un año aquí, ó la famosa frase; pero si tienes casa , no tienes que pagar hotel...
En nuestra cara se pueden leer diversos gestos, de alegría, de pena, pero sobretodo de; me encantaría pero no es tan fácil.
Una de las mejores épocas para perder el miedo es el verano. Realmente es absurdo que escriba ésto ya que cualquier época es buena. Pero quizás en verano uno se plantea más alguna opción de escaparse de viaje. Algún amigo o amiga te puede proponer un plan que pinta genial.
Pero realmente la mejor época es cuando tú te encuentres preparada para hacerlo. Da igual la estación de año, da igual que sea con un grupo de gente, da igual si es sola, lo que importa es que te sientas preparada. Muy importante es tener ganas de afrontarlo e ilusión por el viaje que vas a hacer. Tienes que pensar que vas a disfrutar mucho del destino. Y una vez bajes del avión, vas a disfrutar muchísimas experiencias. Muchas de ellas te sorprenderán ya que ni tú misma pensabas que te iban a ocurrir, y de no haber sido por enfrentarte al miedo a volar, seguramente no las hubieses vivido. Conocerás a gente maravillosa la cual a consecuencia de ese viaje mantenéis una amistad para siempre y hermosa. Y con el tiempo ves que tan sólo es el trayecto lo que te daba miedo. Un trayecto que ahora veremos como podemos amenizarlo.
La última vez que decidí subir a un avión, iba más que preparada de cosas, no me refiero piscológicamente, porque el pequeño miedo siempre está, sino a libros, música, revistas, trabajo...
Bien, pues un truco que a mi me funcionó muy bien en el despegue fue el siguiente: al gustarme escribir, me llevé un diario que me compré muy bonito, uno que me gustara mucho y lo sintiera especial para mi. Y mientras iba despegando iba escribiendo las sensaciones que tenía en ese momento tal cual. Y yo misma me sorprendí de que no estaba teniendo miedo...O por lo menos tanto como yo pensaba. Y a lo largo de las 9 horas de vuelo, iba escuchando música de todo tipo, relajante, y demás estilos. Y cuando me apetecía tomaba papel y boli y me ponía a escribir. Y decidí escribir una carta en la cual daba las gracias por haber vencido al miedo y por la ayuda y el apoyo recibido. Una cosa fundamental en la vida, es la gratitud, hay que dar siempre las gracias por cada cosa buena que nos pase en la vida. Eso siempre te ayudará en tu recorrido por la vida. Finalmente la carta resultó ser de tres páginas.
Como todo vuelo llegó a su destino y la primera sensación fue de alegría de encontrarme con las personas que me estaban esperando. Y posteriormente se me olvidó todo lo que tenía que ver con avión. Por qué? Porque fui predispuesta a disfrutar del viaje, de la estancia , de todo lo que iba a vivir esos días.
La vuelta, pues perfecta también. Siempre pueden surgir pequeños momentos de agobio, pero ahí ya entra la prescripción médica y de un especialista para que puedas tomar algún tipo de relajante para ello.
La sensación de felicidad de poder haber vencido la fobia es realmente gratificante. Enriquecedora, y te sientes tan orgullosa y valiente por ello que eso no te lo quita nadie. Para muchos tan sólo es un viaje en avión. Para ti, puede resultar quitarte esa mochila que te pesaba tantos años en la espalda y ahora te sientes liberada.
Tengo que decir que hay unas terapias muy buenas, así como terapeutas excepcionales. Mi maestro como yo digo. Muchas veces hay que darles las gracias por el trabajo que hacen para poder hacer nuestra vida sea más fácil o menos costosa a la hora de tomar decisiones. Ellos también lo agradecen y les resulta una gran satisfacción personal y profesional. No nos equivoquemos, los terapeutas no sólo trabajan por dinero. Trabajan ayudando a las personas, y se involucran muchísimo en los casos que tratan. Y muchas personas acuden a ellos cuando más lo necesitan, pero una vez tienen su problema resuelto, se olvidan de ellos. Y hay que darles las gracias por el trabajo que han hecho contigo. Por lo menos si ese resultado que ha habido en ti va a resultar un cambio positivo en tu vida.
Es como cuando vemos un programa de televisión. La mayoría de la población sólo se fija en que vestido o peinado lleva la presentadora ó si se ha operado estéticamente...Pero no nos damos cuenta de que sin técnicos de sonido, de iluminación, cámaras, maquillaje, peluquería, guionistas, redactores, ayudantes,...No sería posible poder ver ese programa.
Lo mismo pasa con los terapeutas. Cuando un paciente acude a pedir ayuda para que le solucionen un  problema, parece que es el más urgente del mundo. Pero una vez lo tienes solucionado, se ha parado el paciente unos minutos a dar las gracias al profesional que lo ha atendido para que su vida sea mejor?
Por último, comentar que este post es un pequeño aperitivo para animarte a hacer ese viaje que siempre quisiste hacer y nunca te atreviste. Este puede ser un buen momento para ello.
Por qué tendremos las personas tanto miedo a los aviones y a volar? Será que desde bien pequeños siempre nos dijeron que era fantástico poder volar como en las películas? Quién sabe...

1 comentario:

  1. Molta inspiració....a veure si podeu fer escala en paguí en el vostre honeymoon ;)

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