viernes, 18 de enero de 2013

Un poco de Economía...



            ¿ESTAMOS CONCIENCIADOS DE LA CRISIS?

Creo que a éstas alturas todas y todos estamos más que concienciados de que nuestra economía atraviesa un momento crítico. No quiero ser drámatica y no voy a poner que estamos en lo peor. Porque siempre que podamos despertarnos por las mañanas, podamos ver, oír, oler, tocar, y tener un plato de comida en la mesa, tenemos que estar agradecidos. Y personalmente pienso que ya sabemos como está la economía, pero la sociedad en general tendemos a alertarlo todo mucho más.
Si nos ven asustados, nos intentarán meter o convencer de lo que antes nunca hubieramos aceptado.
Si nos ponemos en actitud catastrófica seguro que no vemos la salida. Y si nos cruzamos con alguien que ha perdido o ha dejado el trabajo y le decimos, pues vaya con lo mal que está todo; no sé dónde vas a trabajar...Todos esos comentarios sobran...Si alguien ha perdido el trabajo, ya se sentirá bastante mal cómo para que vengamos a refresacarles la memoria. Por qué no les refrescamos cosas buenas de su vida? O es que inconscientemente da más morbo las desgracias ajenas?
Siento ser un poco dura con éstas palabras pero a sabiendas de que no hay que generalizar, mucha gente es de este tipo. Y si es la persona quién ha dejado el trabajo, pues su razones tendrá...no crees? Las cosas nunca pasan por casualidad. Se va a acabar el mundo????A ver si después de vendernos tantas peliculas de ciencia ficción durante décadas, ahora después de creernos los más europeos y modernos del mundo, vamos a creer que sí se termina el mundo de verdad.
Lo que vengo a decir con ésto es que no hay que dramatizar las cosas más de lo que están . Ya se encargan los informativos de Tv para ello, que por eso decido no verlos nunca. Para qué? Yo los llamaria Teledrama en lugar de Telediario.
Cuando una situación se pone fea y no está en nuestras manos el cambiarla, sólo nos queda llevarlo de la mejor manera posible y más optimista posible. Pensar de manera pesimista sólo te llevará a más de lo mismo. Pero si encima le intentamos inculcar pensamientos pesimistas a los demás, pues ya es para coger y pegarse golpes contra una pared...
Es tan fácil como dejar el mundo correr, y otros tiempos vendrán.
Muchos de nosotros ya ha sacado el ejemplo de nuestros padres y abuelos, es decir, nos consuela pensar que ellos sacaban familias muy numerosas adelante sin apenas recursos.
Hasta ahí de acuerdo. Pero también podemos ser un poco más realistas y pensar que hasta no hace muchos años, quién tenía coche de alta gama?cuántas veces al año nos comprábamos ropa?Quién se hipotecaba en viviendas impagables? Por supuesto, la gente de alto poder adquisitivo, es decir, la clase alta.
Cuando España empezó a progresar con la construcción parecía que todo valía. No había tope de metros cuadrados, no había coche que se resistiera a cualquier persona mileurista, no se escatimaba en ropa, y demás...Hubo que poner un contador como en las carnicerías en la sección de Tous para que la gente no se pegara por comprar joyas...En fin, parecía que nos había tocado la lotería  a todos. Pero toda esta gente trabajadora que puso toda su ilusión en estos caprichos de lujo, no era consciente de que las consecuencias se iban a pagar. No culpo al consumidor de todo. Al fin y al cabo, el consumidor no es experto en economía ni análisis de riesgos. Y posiblemente le estaban vendiendo productos sin ser advertido del riesgo que podría correr. Obviamente si es un inversor con una cartera y un poder adquisitivo alto,  podríamos catalogarlo de inversor arriesgado. Pero se estaba vendiendo y comprando productos a inversores que si se les estudiaba a fondo, más de la mitad no pasarían de conservador o moderado. Esto en términos económicos financieros quiere decir que si más de uno hubiese sabido la que venía, no hubiese comprado un super duplex, con una ampliación de crédito para los muebles y otra para un X5, ya que nos ponemos, nos ponemos al completo.
De lo que si que culpo al consumidor es de no leer bien lo que firma, tiene todo el tiempo del mundo para llevarse los papeles a casa y estudiarlos y si merece la pena pagar a un gestor o asesor financiero para meter la pata lo menos posible. Ya que si no arriesgas por supuesto no ganas nada.
Pero ya de lo que sí que culpo al consumidor hoy en día es de seguir llevando un nivel de vida por encima de sus posibilidades. Cuando ya sabemos lo que hay. Os parecerá  curioso, pero estamos en 2013 y con la que está cayendo, todavía existe la triste pregunta de : qué quieres que te regale para Navidad? Pero lo más triste de todo es la respuesta: Pues no lo sé...tengo de todo, y si no lo decimos, lo pensamos...
Analizo y observo a las personas en Navidad, y cada vez hay más gente que no les gusta las Navidades. Por qué se empeñan en hacerlo algo dramático???Todos echamos de menos a algún ser querido, pero todavía tenemos gente que nos necesita y está a nuestro lado. Por qué no poner un poco de ilusión aunque sea por ellos. A caso por estar vivos no se lo merecen?
El tema de la Navidad es un momento clave para ver de que pie está cojeando la sociedad del consumidor. Y en el momento que se sigue haciendo ésta triste pregunta y ésta triste respuesta, pues seguimos sin solucionar un problema de consumismo.
Y si tiene que seguir esto. Por qué no se quita de la venta el papel de regalo????Tantos rollos, y más rollos. Lo mejor de todo es que vas a las grandes superfícies y ves que el fabricante ya no sabe como innovar para que la textura y el diseño sea más novedoso. Pero se ha parado a pensar que ya no hay sorpresas para Navidad? Todo el mundo tiene de todo !!!!muy triste. Deberíamos volver a las sorpresas como antiguamente.


A todo ésto, para nada mi intención es transmitir el que haya que reprimirse de comprar nada por el mero hecho de estar en crisis. Este punto lo veremos en el siguiente post!

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