miércoles, 27 de febrero de 2013

PERDER EL MIEDO A VOLAR

HOY PUEDE SER UN BUEN DÍA PARA EMPEZAR A PERDER EL MIEDO A VOLAR

Cualquier época del año es buena para viajar, pero para los que tienen miedo, fobia y no son amigos de los aviones, nunca encuentran un buen momento.
Es totalmente comprensible porque no hay nada más desagradable y que genere tanta impotencia como es el miedo. Muchas veces es un miedo irracional, sí, eso lo sabemos pero ahí está. Pasan los años y ahí sigue.
Yo pienso que aunque afrontes el miedo a volar y consigas hacerlo, si no eres amigo de los aviones, no lo eres. Yo intento hacerme amiga de ellos pero en el fondo siento que nunca nos llevaremos bien. No me caen bien. Suena chistoso. Pero es como el dentista, puedes perder el miedo más o menos, pero siempre será una visita desagradable y obligatoria que has de pasar si no quieres quedarte sin dientes. Lo mismo pasa con los aviones, hemos de pasar por ahí si no queremos quedarnos sin viajar.
Bien, no son dos comparaciones iguales, pues una es de salud y la otra si no es de vida o muerte, la puedes evitar.
Pero el querer planear un buen viaje con alguien o querer visitar lugares paradisiacos y que te frene ese miedo horrible que te genera volar, es totalmente impotente. Y te puede llegar a cambiar mucho el humor porque llegas a frustrarte. No debe de ser así.
Deberíamos de pensar; ok, estoy mirando las fotos de este encantador lugar y desearía estar ahí con los ojos cerrados, pero hay una pega, no quiero volar tantas horas.
Bien, hemos de pensar que si tanto deseamos visitar esas paradisiacas islas, esos templos, esos paisajes, esas culturas, esa gente, esa experiencia de viajar y desconectar, no podemos limitarnos por el miedo al avión. Pues en él tan sólo vas a estar horas, en cambio en el destino deseado vas a estar días, semanas, meses... y luego cuando lo has hecho, te das cuenta de que compensa pasar un trago no muy agradable para unas buenas vacaciones. Y poco a poco vas sintiendo más satisfacción que frustración, primero por haberte enfrentado y segundo por la experiencia vivida.
Obviamente, no debes sentirte presionada o presionado para hacerlo, debe ser por decisión propia. Y muy muy muy importante que sea con alguien que entienda tu fobia y actúe bien y te transmita tranquilidad en cualquier momento de agobio. Eso es primordial.
Pero a veces, es muy cómodo tomar el camino fácil. Siempre tendremos dos opciones cuando tenemos que tomar decisiones importantes en la vida. Y si es algo incómodo para nosotros, adoptaremos el camino fácil. En este caso, ir de crucero, ir en tren o coche, con la excusa de que hay muchas cosas que ver en España, que el tren es muy aventurero y el coche te da libertad...todo esto es una manera de autojustificarnos de que no queremos subir a un puñetero avión.
Y así es en la vida en todo. Cuando alguien no sabe tomar decisiones importantes en su vida, ya sea de relaciones de pareja o de trabajo, adopta el camino fácil para no sentirse incómodo él. Pero no sabe que a la larga el que se lo pierde es la persona en cuestión. En ésta vida si quieres ganar debes arriesgar. Y porque tengamos una vida más o menos fácil no quiere decir que no debamos tomar decisiones importantes. Bajo mi punto de vista, yo considero que una persona ha alcanzado la madurez cuando sabe tomar decisiones importantes y difíciles en su vida, y siendo consecuente con lo que le puede conllevar después. Todo no se puede tener en la vida.
Bien, si tanto deseas ese viaje y te derrites cuando ves las fotos y o el anuncio, no le des más vueltas, compra el billete, y lánzate a la piscina y sal a disfrutar de ese mundo que hay ahí fuera que tantas cosas nos tiene preparadas para vivir.

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