martes, 7 de mayo de 2013

ENFRENTAR EL MIEDO A VOLAR

¿ NO CREES QUE MERECE LA PENA ENFRENTARTE AL MIEDO PARA CONOCER NUEVOS LUGARES?

Enfrentarse a una fobia no es fácil, y menos a una como es el avión. Yo la sufrí durante algunos años y es bastante limitadora. Con el tiempo fui haciéndome el ánimo a vencerla, hacer terapias y demás, y fui enfrentándome poco a poco. Hoy, los aviones todavía no son mis mejores amigos, pero puedo decir, que merece la pena por lo menos intentar vencerla o enfrentarte a ella para poder conocer lugares hermosos y mágicos que existen en el planeta. Y muchas de éstas cosas nos las estamos perdiendo. Justo ahora llego de un viaje inolvidable, mágico y hermoso donde jamás pensaría que iría, y todavía digo en voz alta: valió la pena tantas horas de avión...cuando miro las fotos, cuando recuerdo cada uno de los momentos vividos allí, simplemente pienso, merece la pena hacer el esfuerzo, porque esa experiencia es única.
Hasta ahora mi recorrido más lejano había sido Estados Unidos, pero he volado por 14 horas a Isla Mauricio en el Océano Índico y no tengo palabras para describiros ese lugar.
Es un lugar mágico. Todo el mundo habla de si es el paraíso. No es que sea más o menos paradisiaco que otros. Sino que se respira una paz y harmonía especial. Y a pesar de estar en Sudáfrica hay un gran respeto por las diferentes razas, culturas y religiones que allí se mezclan. Sólo por ese respeto social que se respira en el ambiente, lo hace un lugar que merezca la pena ir. Las puestas de sol son impresionantes. Tan sólo duran pocos minutos y segundos pero es algo hermoso que no se compra con dinero.
Yo misma me sorprendo de lo que se puede aprender de éstos lugares. Mirad si a veces nos metemos en mundos materialistas, que cuando vamos de viaje sólo pensamos a ver que nos compramos.
Cuando estás ante paisajes y lugares tan exóticos, relajantes y que te aportan vitalidad por otro lado, te olvidas de las compras, y por muchos mercadillos que hayan y a buen precio, no te apetece hacer compras. Compras lo justo para traer algún recuerdo a tus familiares. Pero de verdad te das cuenta de que viajar merece la pena. A veces se te olvida hasta de hacer fotos.
Y éstas cosas son el reflejo de que estamos disfrutando del lugar.
Yo tenía mucho miedo a subir a un avión de nuevo tras 3 años, pero un día fui a hacer terapia con mi maestro que digo yo. Y me sorprendí de los resultados, tenía tantas ganas de conocer el nuevo destino que el viaje fue super tranquilo, sosegado y con calma. Conseguí dormir.
Por eso os animo a que si queréis visitar ese lugar tan hermoso que tenéis pendiente y la fobia os lo impide, acudir a una terapia, y vamos allá!!!
Yo desde aquí felicito a mi terapeuta por su trabajo en mi fobia y hacer que parte de este viaje sea maravilloso.
Recuerda ésto, hay lugares maravillosos en el planeta esperando a que los visites.

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