lunes, 17 de octubre de 2016

DECIR STOP AL ESTRES DE UNA VEZ POR TODAS


    ¿ DE VERDAD ESTAMOS CONCIENCIADOS DE VIVIR CON MENOS ESTRES?

Hace mucho tiempo incluso años que sabemos que vivimos con demasiado estrés y con un ritmo de vida muy acelerado. Lo hemos escuchado infinidad de veces ya sea mediante la televisión, radio, revistas, libros...
Lo cierto es que a pesar de saberlo y las consecuencias tanto psíquicas como físicas que ello conlleva, no tomamos medidas al respecto. Y bueno, sí hay una minoría que intenta aplicarlo en su día a día, sea con la meditación, ejercicios de relajación, práctica de yoga... pero todas estas actividades deben de ser practicadas a diario. De manera esporádica nunca vamos a cambiar un estilo de vida. Y si por unos instantes nos concienciásemos de lo importante que es para nuestro bienestar y las relaciones con los demás, lo tomaríamos más enserio.
Aparentemente en nuestro entorno estamos rodeados de personas con las cuales de algún modo tenemos una relación social. Y si observamos un poco en profundidad sus comportamientos podemos ver que la mayoría viven con mucho estrés emocional. Lo cual les lleva a una especie de ansiedad y de obsesión por querer tenerlo todo bajo control. Eso no es difícil de encontrarlo ya que nuestra propia familia a menudo vive estresada continuamente solo por el mero hecho de tener que soportar a la pareja o un familiar que vive en la misma casa. La cosa está en que observando el conjunto del estrés de todas estas personas, ninguno se debe a un problema de gravedad, o ninguno es un gran empresario donde le preocupe el futuro de las acciones de su empresa. Simplemente se trata del comportamiento del ser humano donde simple y llanamente nos complicamos la vida de una manera brutal. Y donde podríamos llevar la misma vida que llevamos sin ese lastre de ansiedad y nervios continuos. Nuestro cuerpo se ha habituado tanto a ese ritmo que el pobrecito convive con las contracturas de una forma permanente como si fuese algo de lo más normal. Es más, ni siquiera le damos el tiempo para un masaje para liberar las tensiones de los músculos porque pensamos que es un capricho y que son 25 euros! wow! cuando esos 25 euros los gastas en cualquier tontería de aquí y de allá sin darte cuenta. Y no eres consciente de que una simple sesión de un masaje relajante de libera la mente y cuerpo de toda clase de preocupación por una hora además de que ayuda a destensar los músculos, ligamentos y tendones y así hacer que disminuyan esas migrañas. Porque muchos llegan al final del día a casa con un dolor espantoso de cabeza y han tomado algún analgésico y no les ha hecho efecto. Pues señores, no es más que el reflejo de que la tensión que llevas acumulada en la zona de los trapecios, hombros y cervicales. Y que han llegado a un punto en que pinzan un nervio y te produce un dolor de cabeza terrible. Pero la gente sigue pensando que es un capricho hacerse masajes. Luego van a un hotel un fin de semana romántico y les piden 60 euros por 20 min de masaje y los pagan tan agusto. Y luego en su día a día unos 20 euros les parece un gasto. O pagar unas clases de yoga, pilates o terapia.
La escapada romántica está más que bien pero debemos de empezar a concienciarnos de que la vida es demasiado corta y bonita como para vivirla a tantas revoluciones.
Es un poco triste lo que voy a decir pero a veces parece que debamos de padecer alguna especie de susto a nivel de salud para tomarnos la vida menos enserio, más tranquila y preocuparnos menos por las cosas. Muchos jóvenes sufren amagos de infarto, ictus, crisis de ansiedad... Simplemente darle la importancia justa y la clave seguramente sea en no darle tantas vueltas a las cosas, ellas solas se van poniendo en su sitio poco a poco. El tiempo lo va poniendo todo en su lugar poco a poco. Nosotros sólo tenemos que dejarnos llevar.
Un buen comienzo para poder empezar a vivir con menos estrés sería evitar discusiones. Cualquier discusión, sea la que sea, va ayudar a tu bienestar físico y emocional.
Si la ropa no está lista hoy, pues mañana, y si no? pues al otro... Si no está la compra hecha en ese momento, no pasa absolutamente nada, seguro que algo habrá por casa para comer. Recordad cuando vais de viaje y se intenta pasar con lo justo por ir ligeros de equipaje. Pues lo mismo pasa en casa. Si de vacaciones somos felices con las pocas cosas que nos llevamos, porque no vamos a serlo en casa que tenemos casi de todo? Pues seguro que os apañáis. Y por cositas así cotidianas, la gente llega a casa con un grado de estrés bastante elevado. Total por salir del trabajo conduciendo por dentro de su ciudad como si no hubiese un mañana, para ir a comprar al supermercado lo que la pareja le ha dicho, por aparcar el coche y sentarse en el sofá, y hacer las labores de casa. Pues todo eso, si se hace bien pero si no se hace creo que no se acaba el mundo.
Lo mismo cuando estamos en el tráfico, es increíble la ansiedad que nosotros mismos nos creamos sólo porque el semáforo tarda unos segundos, el de delante va despacio o simplemente alguien le ha cedido el paso delante de ti. Vamos a ver, si analizamos esas avenidas, pasados unos minutos ya están vacías y todos han llegado a sus destinos. Por lo tanto que quiere decir esto? que todos vamos a llegar a casa sino unos minutos más tarde, unos minutos más pronto pero que esas prisas hace que lleguemos antes sí, pero con un estado físico y mental que quizá no compense porque luego ese tiempo que hemos ganado gritando por la ventanilla o corriendo, lo tenemos que recuperar sentándonos en el sofá a tomar aire para poder volver a estar en un estado de paz interior. De la otra manera si nos lo tomamos con más calma desde el minuto uno ya vamos con todos esos deberes hechos. Y si apuras, sin discusiones de por medio por llegar a casa agobiado o de mal humor.

A continuación os dejo con un vídeo de todo un crack de coaching. Un economista que se gana la vida motivando a la gente, dando clases en la facultad de economía y a tratar que la gente viva la vida de otra manera más positiva.



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